lunes, 17 de diciembre de 2012

DE LA ÉPOCA GARDELIANA. MONA MARIS, PROTAGONISTA JUNTO A GARDEL EN “CUESTA ABAJO”


Había nacido en Buenos Aires en 1908, su nombre verdadero: Francia Rosa Emma Capdevielle. Por quedar huérfana a los cuatro años, pronto se alejó del barrio porteño que la vio nacer: San Telmo, radicándose con sus familiares en los Altos Pirineos (Francia). Quizás antes de dominar correctamente el castellano, ya hablaba el francés, el inglés y el alemán.

Pasó el tiempo y en 1926 cuando cumplía dieciocho años, conoció al director cinematográfico alemán Richard Elchberg, quién buscaba una intérprete femenina de aspecto eslavo, para incluirla en el reparto de una película que se titulaba “LAS ESCLAVAS DEL VOLGA”. Francia Rosa Emma fue la elegida, utilizando ya su nombre artístico: Mona Maris, que significaba según sus expresiones, “inquieta como una mona, y el mar que tanto admiraba”. Era entonces, una denominación totalmente acertada.

Luego de ese debut en el cine que fue exitoso, logró ser contratada por una gran productora de Hollywwod, la empresa FOX. Transcurría el año 1929, y llegaba a la cinematografía mundial la tan espera sonoridad, que sustituiría ventajosamente al obsoleto cine “mudo”. Mona Maris protagonizó un filme inicial, en el mismo, desempeñaba el rol de hija de un poderoso hacendado sudamericano. Como intérprete masculino actuaba un joven llamado Humphrey Bogart, posteriormente un estupendo actor.


Tiempo después, en 1932, fue la primar actriz de una producción denominada “EL PLOMERO” junto al gran actor Buster Keaton donde éste representa a un obrero dedicado a la plomería, que concurre al domicilio de la citada dama para reparar las cañerías. Deliberadamente, realiza mal su trabajo, pues se había enamorado de ella, y para corregir sus errores tiene la posibilidad de verla diariamente…

Continuó con buena aceptación su carrera artística en los estudios norteamericanos, pero no era muy conocida por el público de habla hispana, que recién en 1934 pudo admirar su capacidad de gran actriz, cuando actuó junto a nuestro ídolo máximo, Carlos Gardel, en la película de la empresa Paramount “CUESTA ABAJO”. Llamativamente, a pesar de su destacada actuación en la mencionada película, no volvió a integrar el reparto de otras nuevas producciones en la cuales estuvo presente el “Zorzal Criollo”. Causas inexplicables, y motivos desconocidos que el público nunca llegó a conocer. Más allá de toda especulación, se habló de un idilio con el gran cantor que no desmintió, aunque en oportunidades la definió como una auténtica amistad entre ambos. Una afirmación que mucho creyeron de dudosa veracidad; ¿sólo amigos?....

Mona Maris efectuó en los Estados Unidos 50 películas, sin embargo, alcanzó la fama, luego de su labor junto a Carlos Gardel. Aunque su carrera artística estaba encaminada, el nombrado filme, sin duda alguna, le brindó prestigio y notoriedad. Era justo el reconocerlo; una legendaria figura del cine, e inscripta ya en las páginas de su historia. Hoy, en esta evocación, le brindamos nuestro humilde pero sincero homenaje.



jueves, 6 de diciembre de 2012

más de candelario




jueves, 22 de noviembre de 2012

DE LA ÉPOCA GARDELIANA: -LA ACTUACIÓN QUE GARDEL NO PUDO EFECTUAR –



Transcurría el mes de junio de 1987, el día 24 se cumplían 52 años de la tragedia de Medellín, donde perdió la vida nuestro máximo cantaor, el inimitable CARLOS GARDEL.

Jornada triste para todos los que fuimos sus incondicionales admiradores. A las tres de la tarde, frente a su mausoleo del Cementerio de la Chacarita, una multitud de sus fervorosos adherentes brindaba su emotivo homenaje. Había entre esos concurrentes, ciudadanos extranjeros de variadas latitudes donde fue posible advertir la presencia de una delegación colombiana que portaba una bandera de su país, junto a una ofrenda floral y fotos del “Zorzal criollo”, entre las cuales se apreciaba la copia de un afiche donde aparecía el programa que cumpliría GARDEL a las nueve de la noche, junto a sus guitarristas, en el Teatro JORGE ISAACS de Calí. Debido al fatal accidente de aviación ocurrido ese mismo día por la tarde (24 de junio de 1935), la tan esperada actuación no pudo realizarse.

En la mencionada ciudad de Calí, al conocerse la infausta noticia, todas la audiciones de radio fueron suspendidas.



Como ocurrió en Buenos Aires y en otro s lugares de países sudamericanos, había sido un auténtico ídolo popular…

El nombrado afiche, fue cedido al autor de esta nota, a cambio de una serie de dibujos del gran cantor desaparecido, en los cuales aparece en respetuosas caricaturas efectuadas con el mayor afecto y admiración, por un ferviente y verdadero gardeliano.

lunes, 12 de noviembre de 2012

candelario




(cliquear en las imágenes para agrandar)

martes, 16 de octubre de 2012

TRÁGICA MUERTE DE UN ARQUERO

Ocurrió hace muchos años en Gran Bretaña durante la temporada de 1931, cuando se disputaba el torneo mayor de la Liga profesional, inglesa. Fue un hecho insólito, terrible, penoso, que tuvo en su momento gran repercusión, especialmente en el ambiente del deporte.

Evidentemente, el puesto de arquero es uno de los más difíciles de un equipo de fútbol. Deberá poseer una muy buen avista, agilidad felina, perfectos reflejos y fundamentalmente una inobjetable capacidad de reacción, y suficiente coraje para enfrentar a los delanteros adversarios en defensa de su arco, y de esa forma evitar su caída.

El héroe de esta triste historia se llamaba John Thomson. Era uno de los mejores guradavallas de Europa. Sereno, altivo en el arco, seguro en todas sus intervenciones, figura de atracción en todos los partidos, cosechaba abundantes aplausos y parecía invencible. Su enorme capacidad era la preocupación constante de los equipos rivales. En cierta ocasión se enfrentaban dos poderosos conjuntos de Escocia: “El Celtic”, donde él actuaba, y el “Glasgow Rangers”. El equipo de John Thomson era dominado totalmente por su contrincante. Cada avance daba la sensación del gol inminente, pero ese formidable arquero era una verdadera muralla de contención debajo de los tres palos, y su atajadas parecían cada vez más espectaculares. De pronto apareció un delantero del Glasgow Rangers de notable fortaleza física y gran velocidad. Raudamente y en posesión de la pelota ingresó al “área chica” del Celtic, cuyos defensores no lograron controlarlo, y prácticamente tenía el tanto asegurado, pero aún faltaba un último y difícil, escollo: el arquero John Thomson, que con un exacto sentido de la distancia salió apresuradamente de la valla, y valientemente se arrojó a los pies del jugador rival al momento que éste pateaba con suma violencia para conseguir el ansiado gol.

El golpe que recibió el arquero en la cabeza fue tremendo. Obtuvo el control de la pelota evitando la conquista adversaria, pero quedó inmóvil en el piso. Inmediatamente un médico entró al campo de juego, y comprobó que John Thomson había fallecido a raíz del fuerte impacto recibido en el cráneo.

El público que colmaba las tribunas del estadio enmudeció de pena, y nadie podía creer lo que había pasado. Era la primera vez en el fútbol mundial, una tragedia semejante, también fue la última, pues nunca más se presentó un hecho de tal naturaleza.

ISABELINO ESPINOSA

jueves, 27 de septiembre de 2012

INSÓLITO: UNA “ACADEMIA DE CANTO” NO RECONOCIÓ LA VOZ DE GARDEL

Transcurrían los últimos días del mes de noviembre de 1943. La población de Buenos Aires de ese tiempo, disfrutaba en su hogar de dos entretenimientos que utilizaba diariamente, las grabaciones de discos a través de la tradicional “víctrola” a cuerda y las programaciones de radio que eran muy variadas e interesantes, puesto que contenían audiciones extranjeras, amenos informativos, humoristas, temas infantiles, los días domingos transmisión de partidos de fútbol de primera división, y prioritariamente durante la semana, música argentina con orquesta e intérpretes nacionales, en casi todos los horarios de cada día, con el apoyo total de los oyentes.

Por lo tanto, prestigiosos conjuntos hacían oír los agradables compases de la melodía ciduadana que siempre nos identificó plenamente, el tango. Pero también el folclore tenía su lugar en las transmisiones, con sones porteños y de la parte sur de nuestro país. La publicidad, generalmente, era breve, anunciando adecuadamente cada producto, de manera clara y convincente, sin palabras ampulosas.

La emisora L.S.6 Radio del Pueblo poseía en la fecha indicada anteriormente, sus estudios artísticos de la Avenida Córdoba al 1500. En eso años, una acreditada academia de canto publicitó un concurso para ambos sexos, destinado a premiar con un contrato radial al ganador del certamen de canciones. Las condiciones para intervenir en el mismo, eran las siguientes: Enviar a la emisora dos temas grabados en discos de pasta, con sus respectivos títulos en un sobre cerrado y donde el intérprete figurara con un seudónimo. En otro sobre, también cerrado, la aclaración de la verdadera identidad, número de documentos, domicilio, teléfono, etc.

Supuestamente, la citada academia escucharía todas las grabaciones enviadas por los aspirantes, para luego pasar por radio la que habrías sido triunfadora (así lo anunciaban). Los descartados, o sea los no ganadores, debían retirar sus discos en la misma emisora radial. Llamativamente, nuca s supo quién fue el mejor.

Lo sucedido en dicho concurso, fue bochornoso, increíble y ridículo. Un inscripto, sospechando de la legalidad de los organizadores, efectuó una especie de “trampa” para asegurarse el primer puesto. Tomó dos temas grabados por Gardel al comienzo de la década de 1920; los estilos “El Moro” y “Amargura” y se dirigió a una empresa grabadora llamada “Grafosón”, situada en la calle Bartolomé Mitre al 4200, en el barrio de Almagro. Llevó su guitarra y allí, agregó a la grabación original, su propio acompañamiento, grabando nuevamente ambos temas, y presentándolo en el mencionado concurso de cantores, que curiosamente no ganó.

Al ir a retirar el trabajo (como muchos otros), tuvo que escuchar a uno de los “directores” de la “academia de canto” que “paternalmente” le dijo estas palabras. “Pibe, lamento decirte que como cantor no vas a tener futuro. Te aconsejo dedicarte a otra cosa”. En ese mismo momento, el muchacho indignado con razón por lo que terminaba de oír, le contó la verdadera historia del caso, ante el lógico asombro de los presentes, que no podían creer lo ocurrido. Hubo un intercambio de insultos fuertes y amenazas, pero antes de que se produjera alguna situación preocupante, intervino amigablemente y calmando los ánimos, un artista de la emisora y gran propulsor de los temas criollos, el payador don Antonio Caggiano.

El joven de este relato, es el firmante de la presente nota, y las mencionadas grabaciones pueden ser escuchadas claramente como en aquellas lejanas épocas:


Más allá de al anécdota, este singular e irrisorio hecho puso al descubierto, la incapacidad profesional de un grupo de inescrupulosos y falsos creadores de artistas, que con mucha audacia instalaron un lugar de aprendizaje y además, auspiciaron la realización un seudoconcurso, para descubrir a un nuevo astro de la canción criolla, pero el colmo de la ignorancia y la burla, la constituyó el total desconocimiento de la voz del inconfundible Carlos Gardel.

Lamentablemente, para hacer efectiva esa absurda patraña, utilizaron a una de las más prestigiosas emisoras de radio de aquellos tiempos: L.S.6 Radio del Pueblo…

ISABELINO ESPINOSA

miércoles, 12 de septiembre de 2012

INMIGRANTES EN VILLA DEL PARQUE

Luego de los remates realizados por la inmobiliaria Guerrico – Williams en 1906, de zonas de Villa del Parque, comenzaron a llegar los primeros pobladores, generalmente de la clase obrera de aquel tiempo. Mediante sus ahorros logrados sacrificadamente a través de magros sueldos, juntaban el dinero necesario para construir su soñada vivienda, sin declinar en su honrada lucha por el sustento diario.

En su gran mayoría eran inmigrantes europeos que habían llegado a la Argentina, en busca de paz y trabajo, escasos en el Viejo Continente, a raíz de las secuelas que dejaban el odio y el enfrentamiento entre países, en contraste con la calma y laboriosidad observada en América del Sur.

Fue así, que llegaron al puerto de Buenos Aires, grandes corrientes inmigratorias desde mediados del siglo XIX, continuando en los primeros decenios del siguiente, siendo escasos los que elegían residir en el interior de nuestro país, tal vez, porque consideraban que nuestra gran Capital les ofrecía mejores condiciones de vida digna, debido a la realización de tareas menos esforzadas y bien remuneradas, que cubrían totalmente sus modestas ambiciones.

Villa del Parque fue la zona capitalina, quizás, con mayor residencia de ciudadanos europeos, por la destacada actividad comercial, que desde sus lejanos inicios tuvieron las calles Barcelona (Cuenca), Sevilla (Nazca), Génova (Campana), Nogoyá y otras no menos importantes. Además, varias hectáreas con prósperas quintas de verduras que ofrecían un trabajo constante, y también luego, los inolvidables hornos de ladrillos que cubrían varias hectáreas, los más extensos de nuestra ciudad y evocado sen el emblema parquense.

Como un modesto homenaje a aquellos esforzados inmigrantes que eligieron nuestro barrio para trabajar y construir sus viviendas, elegimos una calle determinada (Concordia) al 2300, daremos sus nombres y sus países de origen, para que exista la posibilidad de ser incluidos alguna vez en las páginas de la historia de nuestro querido Villa de Parque: Concordia 2311 (Jacinto Jarabe – Turquía); 2319, (Salvador Livolsi y María Lizza – Italia), 2327, (Consuelo Rigueiro –España), 2343, (Sal Bielack – Polonia), 2369, (Santo Di Bella – Italia), 2399, (Rudolf Schunort – Alemania), 2370, (Manuel Blanco – España), 2388, (Celeste Di Biaggi – Italia). En las calles adyacentes la nómina se repetía casi igual. Por “contagio”, estos vecinos de distintas regiones del mundo, hablaban un castellano muy particular, mezclando términos idiomáticos entre sí, pero entendiéndose perfectamente, y por sobre todas las cosas, actuaban con una solidaridad llamativa y admirable, como si todos pertenecieran a una hermosa y gran familia. Sin lugar a dudas, un emotivo y bello ejemplo para la posteridad…

ISABELINO ESPINOSA

sábado, 4 de agosto de 2012

gacetilla

Los integrantes de la Fundación Logosófica en Buenos Aires, nos invitan a una charla a realizarse el próximo martes, en su sede. Agradecemos la invitación y pasamos la data del evento.

Conferencia pública sobre Logosofía: ¿Por qué Logosofía ahora?
La Fundación Logosófica en Buenos Aires comunica que realizará el próximo martes 14 de agosto a las 19:30hs una conferencia pública y gratuita en la sede central de la institución, ubicada en la Avda. Cnel. Díaz 1774, en el barrio de Palermo, Cap. Fed. En esta oportunidad la exposición buscará responder al interrogante “¿Por qué Logosofía ahora?”, para lo cual serán presentados algunos de los aspectos más prominentes de esta ciencia auxiliar que promueve la superación individual como camino para la construcción de una humanidad mejor.

La exposición, nutrida en la investigación de la Logosofía, disciplina humanística creada por el pensador argentino González Pecotche, expandida hoy al mundo entero, estará principalmente orientada a todos aquellos interesados en conocer los objetivos, el método y los beneficios que esta nueva generación de conocimientos pone al alcance del hombre para su desarrollo integral.

Para mayor información:
rr.ii@fundacionlogosofica.org.ar
Tel: (011) 4822-1238 – 011 1535257711
www.logosofia.org.ar

miércoles, 25 de julio de 2012

RECORDANDO A NUESTRO BARRIO

Si al entonar el tango “VILLA DEL PARQUE MI BARRIO QUERIDO”, nos detenemos en los versos de una de sus tres partes, donde expresa: “…visitar tus calles será mi consuelo / y vivir anhelos / de aquella niñez.”, notaremos que tal persona vio las mismas calles que hoy existen, pero con otra escenografía, con distinto paisaje. Ocurre siempre, en todas partes, los años todo lo transforma, y ciertos lugares aparecen ante los ojos de antiguos vecinos, totalmente irreconocibles…

Un claro ejemplo es la calle Teodoro Vilardebó (hasta 1919 se llamó Atalaya y Pedro Vilardebó desde el citado año hasta 1924, época en la que comenzó a denominarse con el actual nombre). Ubicada cerca y cruzando luego los “Hornos de ladrillos”.

De ese último tiempo evocaremos una anécdota quizás poco conocida de esa calle parquense. Transcurría el año 1938, de pronto, todo el vecindario advirtió la imprevista llegada de cuadrillas de obreros y grandes máquinas excavadoras, presumiblemente con el propósito de realizar importantes movimientos de tierra en dicha arteria aún no adoquinada y con un correntoso arroyo en uno de sus costados. Esa ruta de agua llegaba desde las vías del cercano ferrocarril, hasta su desembocadura en el conocido “Arroyo Maldonado”. Si al ser caudaloso, era bastante ancho, los pibes del barrio pescábamos ranas de todo tamaño, lombrices, sanguijuelas, y hasta anguilas, que insólitamente aparecieron y se reprodujeron en cantidad a través del tiempo. Tal vez algún vecino las trajo de otro lugar arrojándolas a ese arroyo donde lograron continuar su ciclo de vida…

Meses más tarde de aquel recordado año 1938, en el trayecto ya mencionado, y en el medio de la calle Viladerbó, se advertía una profunda excavación de aproximadamente cuatro metros, con un ancho de ocho. La iluminación nocturna consistía en faroles alimentados a querosén, los había de luz blanca, entre los que aparecían otros de luz roja para evitar eventuales accidentes. Para los que ya abandonábamos la adolescencia, ese lugar fue adoptado como sitio de reuniones diarias; para jugar a los naipes, fumar, hablar de fútbol y de chicas (tema infaltable). En aquellos tiempos, éramos casi en su totalidad hijos de inmigrantes europeos; dominantes, tercos, dueños de una moral a ultranza que no permitían el menor desliz de algún descendiente, y por supuesto hablar de sexo en el hogar era totalmente inapropiado.

Tíos, primos, y parientes mayores, leían el mismo libreto. Así las cosas, no nos quedaba otra alternativa que decidir entre nosotros, el modo de actuar frente al sector femenino. En Villa del Parque existía un solo albergue transitorio, instalado en el límite con el barrio de La Paternal, cerca de la Avenida San Martín, y cuyo nombre evocaba de manera plural a una planta de flores azules, considerada uno de los símbolos del amor. Hermoso sitio, pero imposible para nosotros.

Cuando inesperadamente se concretó la excavación nombrada, se hicieron algunas reuniones juveniles, para efectivizar el uso del lugar en horas nocturnas, para recibir alguna señorita que aprobara nuestra invitación “cariñosa”. Finalmente tuvimos éxito en nuestros deseo, pero no fue fácil eliminar el único inconveniente que teníamos, y era nada menos que el hombre que recorría cada cuadra durante todas las noches, llevando en una de sus manos una linterna, y en la otra un poderoso garrote (parecido a un bate de béisbol), con el que ahuyentaba a todo aquel que intentaba ocupar la zona a su cuidado. Alguien dijo haberlo visto concurrir, durante sus días libres, al Bar y Café de la calle Baigorria 3201, de donde salía completamente borracho. Con ese importante dato en nuestro poder, en cierto momento le propusieron darle el dinero suficiente para cubrir sus “orgías alcohólicas”, a cambio de permitir las nuestras muy distintas a las suyas, por un período aproximado de tres horas, ocupando determinado sector del amplio túnel de la calle Teodoro Vilardebó….

Han transcurrido muchos años desde aquel lejano 1938, y el recuerdo de aquellas inolvidables “travesuras juveniles", nos colma de nostalgias, y no podemos evitar que una picara y leve sonrisa ilumine por un momento nuestro rostro…

La antigua historia de Villa del Parque se hacía presente una vez más.

ISABELINO ESPINOSA

jueves, 31 de mayo de 2012

- LA QUINIELA -

La quiniela, juego de azar netamente criollo, tuvo su expresión más notoria en las primeras décadas del siglo XX. Ligado sus números al premio mayor de la Lotería Nacional, compartía con ella gran cantidad de adeptos.

Ofrecía ganancias en dinero muy importantes por cada acierto. En todos los barrios porteños siempre era posible advertir la presencia de un “promotor”, que invitaba a participar a los vecinos, él no lo hacía de manera gratuita, por cada apostador recibía una suma de dinero pactada de antemano con una persona llamada “el capitalista”, que era el que desembolsaba el valor de las apuestas a los ganadores de cada jugada semanal. El tango “EL QUINIELERO” grabado por Gardel, describe perfectamente la actuación de estos “personajes “ de un juego que era considerado clandestino, y castigado por las leyes vigentes.

Cada número del 01 al 99, tenía una denominación que los identificaba, durante el período final del siglo XIX y os comienzo del siguiente (que son los que daremos a conocer a continuación), con el correr del tiempo, sin conocerse el motivo, fueron sustituidos caprichosamente por otros que nada se parecían a los anteriores y que al decir de muhcos, no reflejaban plenamente la pronunciación de cada número.

-NÓMINA PRIMITIVA DE LOS NÚMEROS-

00: Anteojos – 01: Uñas – 02: Arroz - 03: El inglés – 04: El catre – 05: Pirincho – 06: Celos – 07: La siesta – 08: Bizcocho – 09: La nieve – 10: El Juez – 11: El bronce – 12: Reproche – 13: La yeta – 14: El cantor – 15: La quinta – 16: El almacén – 17: El flete – 18: El morocho – 19: Jueves – 20: El puente – 21: El humo – 22: El doctor – 23: Las trenzas – 24: El cuatrero – 25: El pingo – 26: La tiza – 27: El juguete – 28: Don Pocho – 29: El novio – 30: El tronco – 31: Aceituna – 32: El tren – 33: Los orientales -34: La tranquera -35: El carpincho -36: El rey – 37: El chupete -38: El broche -39: El ternero -40: El cuaderno -41: La fortuna – 42: El cuarteador – 43: El mes – 44: Don Torcuato – 45: Domingo - 46: El pincel – 47: El barrilete – 48: Chorizos – 49: La fiebre – 50: El cuento – 51: Don Bruno – 52: Don Simón – 53: El calabrés – 54: El pato – 55: La cincha – 56: El buey – 57: El juanete – 58: Porotos – 59: El siciliano – 60: Polenta – 61: La cuna – 62: Doña Dora – 63: San Andrés – 64: El novato – 65: El chivo – 66: El aceite – 67: El firulete – 68: El calabozo – 69: El cielo – 70: Tinto – 71: La pluma – 72: La tos – 73: Titiriteros – 74: El centinela – 75: Don Jacinto – 76: La taza – 77: Celeste – 78: El chamuyo – 79: Septiembre -80: El chancho – 81: El chino – 82: Lechuga – 83: El chaqueño – 84: El gaucho – 85: El coche / El chueco – 86: La lancha / El canchero - 87: El chaleco – 88: El churrasco – 89: La chimenea – 90: Noviembre – 91: La nube – 92: El prendedor – 93: El francés – 94: El mercado – 95: El navegante – 96: El novelón – 97: El pesebre – 98: El nono – 99: El nuevo.

ISABELINO ESPINOSA

lunes, 28 de mayo de 2012

TOMASITO (IV)

Pasó el tiempo, y la fama de Tomasito creció inmensurablemente. Numerosos partidos internacionales lo tuvieron como genial protagonista. Luego ingresó al fútbol europeo a través de una costosa transferencia. Defendiendo la casaca de la poderosa institución que lo contrató en determinada oportunidad, desarrollando allí una trayectoria gloriosa. Estuvo varios años ganando mucho dinero y envidiable trascendencia . Su depurada técnica asombraba al público espectador del viejo continente. Convertía llamativos goles que luego se transformaban en comentario y frases elogiosas de los medios de comunicación. Después hubo transferencia otros clubes, y las instituciones que lo tuvieron como jugador conquistaron campeonatos y consagratorios lauros. Tomasito aumentó considerablemente su renombre internacional.

Pasaron varias temporadas donde tuvo lesiones, algún contratiempo y también dificultades Se mezclaron los éxitos y los fracasos.

Un día inesperadamente, se difundió la noticia de su desvinculación contractual de un importante instituto europeo. De común acuerdo rescindió su actuación y regresó a Buenos Aires, y aquí fue nuevamente jugador de aquella querida entidad que lo vio surgir. Lo recibieron con el afecto que él esperaba, tanto por parte de los directivos, como también de la entusiasta hinchada que esperó siempre su retorno. Se produjo su reaparición en un encuentro contra un mediocre equipo ubicado en el último lugar de la tabla de posiciones del torneo local. Su desempeño no conformó, tampoco anduvo bien en otras presentaciones posteriores. Indudablemente, ya no tenía lo reflejos de antaño, los puntos esenciales de su magistral juego de floridas épocas, daba la sensación de haber desaparecido. De ningún modo rendía en la forma esperada; la impaciencia era una amenaza constante que al parecer no tardaría en llegar.

Sin embargo, parte de su público aún lo aplaudía, no quería convencerse de lo que estaba ocurriendo, o bien sentía piedad por ese muchacho que alguna vez, había deslumbrado por su juego sutil, hermoso y positivo Sus detractores lanzaban su críticas como dardos envenenados y pedían su retiro.

Ante tanta frustración y descontento, Tomasito decepcionado, sin fuerza para seguir luchando, abandonó la práctica del fútbol. Frío, imperturbable, el almanaque desgranaba días, meses, años, la figura del ex famoso futbolista empalidecía mientras transcurría el tiempo, hasta llegar a un total olvido de su racha victorioso, de sus momentos de gloria, de su protagonismo, ya no era tapa de revistas, ni existían reportajes y notas especiales; nadie se acordaba de él.

Mientras nos contaba esta verídica historia de su vida, Tomasito observaba a varios purretes de su querido barrio, que en uno de los tantos baldíos existentes corrían detrás de una pelota, con las mismas ansías y con el auténtico entusiasmo que él tuvo alguna vez en ese ayer tan recordado y tan lejano.

Su mirada melancólica parecía querer descubrir la imagen de un nuevo Tomasito, y la emoción llegaba a su espíritu con la evocación de un pasado que estaba allí, como un fiel amigo, junto a él, consolándolo, mientras retornaba a su mente aquel inolvidable partido de su debut en primera...

lunes, 14 de mayo de 2012

antiguos recuerdos parquenses

Mes de marzo de mil novecientos treinta y tantos... El Club Social y Deportivo “KLOCKNER”, ubicado en Marcos Sastre 3628, había organizado un concurso de belleza con el fin de elegir a la chica más hermosa de VILLA DEL PARQUE. La inscripción duró varios días, anotándose un buen número de jóvenes del barrio. Buena aceptación de un evento muy publicado…

Llegó el día esperado de la consagración de la ganadora del certamen, un sábado 10 de abril. Mucha expectativa y entusiasmo en todo el vecindario, por al causa, gran cantidad de público asistió al acto, aplaudiendo fervorosamente al efectuarse el desfile de las participantes. Difícil tarea para el jurado actuante, porque todas las inscriptas eran muy atractivas, y cualquiera de ellas podía llevarse el galardón del triunfo. Un suspenso ya instalado en la concurrencia.

Empero, todas las miradas apuntaban hacia la que poseía el número 19, la que finalmente fue coronada como “MISS VILLA DEL PARQUE”. Alegría, fotos, autógrafos, la señorita seleccionada disfrutaba de su éxito, merecidamente, y por decisión unánime.

Fueron pasando los días, nosotros, los muchachos de la zona, aumentamos de manera notoria nuestra incondicional admiración por ella, convirtiéndose tal sentimiento en indiscutible idolatría. No podíamos resistir la impactante belleza de esa mujer que recibía constantemente expresiones de cariño a través de galantes palabras, expresivas y apasionadas cartas de amor, también mediante canciones y sentimentales poesías, en espera de la deseada iniciación de un romántico idilio. Todos los intentos fueron en vano. Quizás por nuestra inexperiencia, tardamos en advertir ciertas características negativas de la muchacha. Soberbia, orgullosa, antipática; alejaba de mala manera a sus pretendientes con palabras groseras y ofensivas, frenando cualquier deseo de continuar con la ilusión de alcanzar la invitación de la dama.

Desde aquel lejano año habían transcurrido casi cuatro décadas. Era el año 1977 cuando de manera casual, mientras realizaba un trámite bancario, reconocí la presencia de aquella mujer, que por su escultural belleza enardecía de pasión a gran parte de la muchachada parquense. Aún mantenía algunos rasgos faciales que la identificaban. En la mayoría de los casos, a pesar del paso del tiempo, algo queda del pasado juvenil.

Nos reconocimos, evocamos antiguas etapas de nuestro barrio. Por razones obvias no mencionamos ciertos temas de complicados momentos. No obstante estar lúcida y muy coherente en su conversación, su rostro pálido y su voz muy tenue y poco clara, denunciaba eventuales problemas de salud. La arrogancia y el ímpetu de otras épocas habían desaparecido. Constantemente mencionaba su soledad y el deseo de compartir con alguien ese tramo final de su vida. Un triste epílogo para quién no supo valorar en su juventud un verdadero amor, o una amistad sincera, y sólo se empeñó en mostrar su belleza, de efímera existencia, su malsana vanidad, todo lo cuál quedó destruido por el incontenible tránsito de los años…

lunes, 23 de abril de 2012

LAURA CONDE, EXPRESIÓN MÁXIMA DEL TANGO “VILLA DEL PARQUE MI BARRIO QUERIDO”

Es indudable que el tango es el patrimonio de los argentinos, es la raíz cautivante de nuestro país, y fue, además, el ritmo que nos identificó ante el mundo. Al evocar a la citada canción ciudadana, no podemos dejar de mencionar un hecho actual. La magnífica interpretación del tango “VILLA DEL PARQUE MI BARRIO QUERIDO”, a cargo del celebrado Coro de la Innovación, dirigido por el Profesor Sergio Baldassini, muy aplaudido por el público espectador.

En ese nombrado conjunto vocal, se desempeña la soprano Laura Conde, que grabó el tema como solista, y también con el maestro Baldassini y el autor del tango aludido. Al escucharla, es posible trasladarse imaginariamente, a esa gloriosa e inigualable época gardeliana de las recordadas estrellas de nuestra canción popular: Azucena Maizani, Libertad Lamarque, Mercedes Simone, Tita Merello, entre otras, que se posesionaban totalmente de los versos que cada poeta había escrito.



Laura, a través de una sutil y acariciante voz, se expresa con llamativa fluidez, talento y dulzura. En su estilo personal, se advierte una modalidad interesante, poco común, que le permite lograr un amplio éxito, y merecer el aplauso unánime de sus incondicionales admiradores, por su atinada labor interpretativa...

La presente nota, es un modesto pero sincero agasajo y reconocimiento, a Laura Conde, por parte del autor del tema, cuyo título encabeza este relato...

ISABELINO ESPINOSA